La montaña ofrece experiencias inolvidables, pero también presenta desafíos fisiológicos importantes. Uno de los más comunes es el mal agudo de montaña (MAM), también conocido como mal de altura, una condición que puede afectar a cualquier persona que ascienda rápidamente a altitudes superiores a los 2,500 metros sobre el nivel del mar sin una adecuada aclimatación [1].
Reconocer sus síntomas de forma temprana puede marcar la diferencia entre una experiencia segura y una emergencia médica.
¿Qué es el mal de altura?
El mal de altura ocurre cuando el organismo no logra adaptarse adecuadamente a la disminución de oxígeno disponible en ambientes de gran altitud. A medida que ascendemos, la presión atmosférica disminuye y el cuerpo recibe menos oxígeno en cada respiración [2].
Aunque algunas personas son más susceptibles que otras, cualquier persona puede desarrollarlo, independientemente de su edad, condición física o experiencia en montaña [3].
Síntomas más comunes del mal de altura
Los síntomas suelen aparecer entre varias horas y tres días después del ascenso y pueden variar en intensidad [4].
1. Dolor de cabeza
Es el síntoma más frecuente y uno de los principales indicadores del mal agudo de montaña. Generalmente aparece poco después de llegar a una mayor altitud y puede ser persistente [4].
2. Náuseas o pérdida del apetito
Muchas personas experimentan malestar estomacal, disminución del apetito o sensación de náusea [5].
3. Mareos o vértigo
La sensación de inestabilidad, aturdimiento o de que todo gira alrededor es un síntoma frecuente [4].
4. Cansancio o debilidad
Una fatiga desproporcionada al esfuerzo realizado puede indicar que el cuerpo está teniendo dificultades para adaptarse a la altitud [6].
5. Falta de aire
La dificultad para respirar durante esfuerzos leves o incluso en reposo debe tomarse en serio, especialmente si empeora con rapidez [1].
6. Dificultad para dormir
El sueño puede volverse superficial, interrumpido o poco reparador durante los primeros días en altura [6].
7. Irritabilidad o cambios de humor
Algunas personas presentan ansiedad, irritabilidad o alteraciones emocionales relacionadas con la falta de oxígeno [7].
8. Pulso acelerado
El corazón suele aumentar su frecuencia para compensar la menor disponibilidad de oxígeno en el ambiente.
9. Hinchazón de cara, manos o pies
La retención de líquidos puede ocasionar inflamación visible en distintas partes del cuerpo.
10. Falta de concentración
La disminución de la capacidad de atención, memoria o razonamiento puede ser una señal de que el organismo no se está adaptando correctamente a la altitud [7].
La intensidad de estos síntomas puede variar considerablemente entre personas. No deben ignorarse, especialmente si empeoran con el paso de las horas.
¿Qué hacer si presentas síntomas?
Si comienzas a experimentar síntomas de mal de altura, las recomendaciones más importantes son:
Detente y descansa
Evita seguir ascendiendo hasta que los síntomas desaparezcan. Continuar ganando altura puede agravar la condición [8].
Mantente hidratado
Beber agua de forma regular ayuda a mantener un adecuado estado fisiológico durante la aclimatación [9].
Evita alcohol y sedantes
Estas sustancias pueden empeorar los síntomas y dificultar la adaptación del organismo a la altitud.
Desciende si los síntomas no mejoran
El descenso sigue siendo la medida más eficaz para tratar el mal agudo de montaña cuando los síntomas persisten o empeoran [8].
Busca atención médica
Si los síntomas son severos o progresan rápidamente, es fundamental recibir valoración médica especializada [1].
¿Cómo prevenir el mal de altura?
La prevención es la mejor herramienta para disfrutar la montaña de forma segura.
- Ascenso gradual: La medida preventiva más efectiva consiste en ganar altura progresivamente, permitiendo que el organismo se adapte [9].
- Días de aclimatación: Incorporar jornadas de descanso favorece la adaptación fisiológica del cuerpo.
- Hidratación constante: Consumir líquidos de manera regular ayuda a mantener el rendimiento físico.
- Alimentación adecuada: Comer ligero y con frecuencia puede favorecer el bienestar durante la aclimatación.
- Dormir bien: Un descanso adecuado mejora la recuperación y la adaptación a la altura.
Señales de alarma: cuándo descender inmediatamente
Existen síntomas que pueden indicar la aparición de complicaciones graves como el edema cerebral de altura (HACE) o el edema pulmonar de altura (HAPE), condiciones potencialmente mortales [10].
Busca ayuda médica y desciende de inmediato si aparecen:
- Confusión o alteración del estado mental.
- Dificultad para caminar en línea recta o pérdida de coordinación.
- Falta importante de equilibrio.
- Dificultad respiratoria intensa.
- Tos persistente con expectoración espumosa o rosada.
- Somnolencia excesiva o disminución del nivel de conciencia [1].
Conclusión
El mal de altura es una condición frecuente en actividades de montaña, trekking y alpinismo por encima de los 2,500 metros. La mayoría de los casos son leves y se resuelven con reposo y una adecuada aclimatación, pero ignorar los síntomas puede permitir que evolucionen hacia complicaciones graves [6].
Escuchar a tu cuerpo, ascender de forma progresiva y actuar oportunamente ante cualquier síntoma son medidas fundamentales para disfrutar la montaña con seguridad.
La cima siempre estará ahí. Tu salud debe ser la prioridad.
Referencias
- CDC. High-Altitude Travel and Altitude Illness. https://www.cdc.gov/yellow-book/hcp/environmental-hazards-risks/high-altitude-travel-and-altitude-illness.html
- Fundación IO. Mal Agudo de Montaña: Concepto y Prevención. https://fundacionio.com
- Wilderness & Environmental Medicine. Altitude Illness Research and Guidelines.
- Wilderness Medical Society. Clinical Practice Guidelines for Acute Altitude Illness, 2024.
- Taylor AT. High-Altitude Illnesses: Physiology, Risk Factors, Prevention and Treatment. NCBI.
- American Academy of Family Physicians. Acute Altitude Illness: Prevention and Treatment Recommendations.
- BMJ Best Practice. High Altitude Illness.
- Luks AM et al. Prevention and Treatment of Acute Altitude Illness. Wilderness Medical Society.
- MedlinePlus. Mal Agudo de Montaña. Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.
- Wilderness Medical Society. High-Altitude Cerebral Edema and High-Altitude Pulmonary Edema Guidelines.


